Entre asfalto y edificios, esquivando a desdichados, entre semáforos y envestidas.
Camino con la cabeza gacha, en el planeta de la hipocrecía, y el reino de las miradas vacías.
Me encuentro en busca de las ruinas perdidas, que aquellos ancestros, hace tiempo, nos fueron otorgando.
Recordando los pagos de donde provengo, y escabando bien hondo, para hallar los valores que se fueron enterrando.
Caras tras caretas, y máscaras que aparentan, mientras que visten de mantos mezquinos, que cubren la verdadera misería.
Palabras dichas que se las fue llevando el viento, y acciones no realizadas, que se quedaron heladas, tras las frías escarchas de la indiferencia.
Y aunque finjan que todo encaja perféctamene en la baraja, son pocas las cartas que aún yacen sueltas del maso.
Volando lejos de lo impuesto, completando otros masos, que tal vez no estén en lo cierto, pero que al menos, se pierden en el intento.
No es mañana cuando deberías estar haciéndolo. ¡Apresúrate antes de que raye el alba! Después será el momento en que, todo ser humano, deberá sentirse realizado por completo.
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jueves, 26 de abril de 2018
Verso VI
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