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martes, 28 de julio de 2026

Memoria

Reconozco que soy directo, y que tengo una lengua afilada para decir las cosas.
Y se muy bien que en estos tiempos de cólera, una verdad desnuda, por más dolorosa que sea, es una mala palabra.
Es que hace mucho tiempo dejé de reprimirme a mí mismo.
Dejé de ocultar quién verdaderamente soy.
Me harté de la falsedad y de la hipocresía, 
a tal punto, que me niego a demostrar algo que no soy.
No me importa seguir a las masas, a las modas o las metas o sueños de alguien más.
Antes contaba con una mano a los amigos con quién podía contar. 
Ahora, tengo cuatro dedos amputados... Me los tuve que quitar de encima.
Me dolieron pero aprendí a empezar desde cero varias veces. 
¡Y no me hables de rencor! Si di más de lo que tuve, cuando más necesitabas, y no había nadie más.
Cuando hablaste por mis espaldas y después ponías una sonrisa falsa.
Cuando me preocupé, aún siendo un desconocido, y habiendo tantos presentes que, decías que estaban. Pero yo jamás lo ví.
No confundas la memoria con la venganza, ni las segundas oportunidades con el perdón.
Es que perdoné tantas cosas, sabiendo que el perdón se puede gastar. Y a supe comprender la diferencia entr las disculpas y la misericordia que, no son lo mismo.
Cuando se me cierra una puerta, se están por abrir tres. Aunque ya no busco nada.
Porque no soy hijo de la necesidad, ni mendigo de la miseria humana.
Yo no olvido porque del paso aprendí a no volverme a equivocar. 
Pero aún, habiendo recibido tantas puñaladas,
Esa distancia que en algún momento tomé por amor propio. Hoy por hoy la entiendo como un acto de bondad... Cómo una última enseñanza y ayuda, como en tantas otras ocasiones.
Y aprenderás que uno valora lo que tiene cuando lo pierde. Entonces, mi ausencia te enseñará a cuidar y valorar a los siguientes. 
Dejé el odio y el resentimiento, en manos de la balanza del universo. No soy yo haciendo macumba, no soy yo buscando sicarios.
Siempre estuve acompañado por un titán.
Y está soledad que, antes me angustiaba, me enseñó lo que nadie más pudo.
Y recuerda, que aunque yo no esté presente, no me voy con culpas ni remordimientos. No soy yo quien pierde. E irme con la cabeza en alto, sabiendo que todo pasa por algo. Y que si algo sale de mi vida, es porque algo mejor vendrá.
No es mi recompensa. Lo que si lo es, es saber que no quiero para mí vida o como no quiero ser tratado. Ya que, siempre fiel a la idea de que, hay que tratar a los demás como a uno le gustaría ser tratado.
Aún así, no necesito estar rodeado por todos, ni ser conocido por nadie. Soy lo que soy. Y me siento orgulloso porque acepté ser transparente, en un mundo sucio. Acepté no renunciar a mi persona, por más que me quieran ver mal.
Y aunque me caiga, diez veces me levantaré.
Fuerza de voluntad jamás me faltó. 
Así que... No vuelvas a decirme que soy rencoroso por tener buena memoria, y por tener a la intuición como mi guía sagrada.


sábado, 18 de julio de 2026

Manipulación

Traten... Intenten todo lo que quieran.
Tienen la maldita suerte de que, el universo me regaló la intuición. No importa que tan convencidos estén de que podrán meterme sus ideales en mi cabeza, moldear mis propios pensamientos por conveniencia o meterme los suyos a la fuerza porque, rechazan lo que no encaja con ustedes. 
Puedo detectar ese tipo de intenciones y conductas mucho antes. Y aunque ustedes mismos se las crean y se convenzan... Buena suerte en el intento.
Incluso pudo ver cómo lo hacen con los demás.
Hagan macumba, estudien psicología, vuelvanse eruditos en el arte de las mancias e intenten descifrar lo indescifrable... Hagan lo que crean conveniente para ustedes. Por mi parte, jamás prohibiré como tienen que pensar, actuar o decir. Pero repito, jamás me podrán manipular, ni controlar, ni quitarme la esencia que me tocó.
Ahora lo único que puedo asegurarles, sin que les quepa alguna duda. Que por dichas actitudes, algún día tendrán que responder, y hacerse cargo de las consecuencias. No me importa lo que crean. Solo sé que, todo vuelve en la vida. Y la malicia tiene un lugar especial en la balanza de la justicia del universo.

Comprensión

Estoy a varios eones de que me comprendan. 
Mientras sigan perdidos en sus laberintos... persiguiendo, en las penumbras, esos faros que, guían a la falta de consciencia, de discernimiento, de intuición, de frecuencias puras...
Jamás podrán entender ninguna chispa sana. Porque permanecerán ciegos por la ilusoria luz, que emanan aquellos que, se alimentan de la falta de esencia, identidad y propósito. 

Sin Censura

No me obligues a permanecer donde no quiero estar. 
No soy como los demás qué, no tienen problemas en malgastar sus vidas, solo para encajar...
Que necesitan sostener una fachada de apariencias y falsedad para demostrar algo que ni que importa de verdad. Desperdiciando el tiempo en lo que piensen, crean o decida el resto.
A mí vida la vivo yo, y nadie más.
Mueranse como elijan y más prefieran con la suya. Con la mía, lo determino yo.
La esclavitud, la censura, la represión, la intolerancia... No van conmigo. 
Mi libertad de expresión, mis alas, mis sueños, mis deseos y mis ganas. 
No van a imponerme nada que yo no quiera.
No me digas que me quedé al lado de quienes me destruyen, y no son capaces de tolerar ni una gota de la misma vara con la que me estuvieron midiendo. 
"Lo que no importa un carajos, sí mostremos al mundo, lo que realmente hay que decir, tragatelo".
"No hables sobre tus miserias ni de tu vida ".
Sigamos normalizando todo lo malo, y digamos que no hay nada que hacer... Como siempre hicieron con los brazos cruzados. Porque no hay que hablar de lo que está mal.
Que tus angustias sean secretos por el bien de los demás. No importa si eso te destruye.
Y el día que no estés más presente.... Veremos quién se atreve a llorar. 
Y si hace eso... Recuerden cuando aborrecía la hipocresía. No sé entrevan a mentirme cuando ya no esté... A pensar en mi cuando toda la vida me quisieron censurar.
No le temo a la soledad ni al abandono. Prefiero eternamente eso o que aparentar algo que jamás voy a intentar ser. 
No le debo nada a nadie. Y no hago excepciones. 
A quien me lastime lo aparto de raíz. Y el universo pondrá todo en su lugar. Porque él sabe que mi perdón no es para cualquiera, y quién sea injusto y miserable conmigo, tendrá que aceptar las consecuencias de sus actos. Así como lo haré yo.
Y elijo la ley de Talión porque hay cosas que necesitan experimentar en carne propia para entender algún día, la falta de empatía y misericordia enorme que les faltó en un millón de veces.
No me hablen de culpas ni de perdón, ni de segundas oportunidades porque yo no soy Dios. Y ustedes jamás supieron ponerse en los zapatos de alguien más. Aprenderán que todo mal se vuelve. Aunque el precio sea, que no me vuelvan a ver nunca más.

domingo, 7 de junio de 2026

Hermanos de leche

Mi mamá, una vez me contó que, previamente a mí nacimiento, sin habérselo imaginado y por ignorancia, tuvo antojo de un postre, y comió. Estaba con contracciones. Posteriormente nací yo por cesárea.
Por dicho motivo, no tenía hambre, al nacer.
Me la pasé durmiendo, y no me pudo amamantar durante tres días. 
Entonces, ella empezó a tener problemas con sus cuerpo, por no poder liberar su leche materna, a causa de lo anterior. 
Y me dijo, que en ese mismo momento, en qué yo nací, también hubo otro nacimiento, cuya madre tenía problemas, y no podía amamantar a su hijo. 
Entonces, mi mamá, en esos tres días, estuvo con ese bebé dándole de comer y ayudando a madre e hijo. 
Esa persona, nacida un 25 de noviembre de 1993 cómo yo, en el Partido de Bartolomé Mitre, en dicha fecha, de la Ciudad de Arrecifes. Esa persona es mi "Hermano de leche".
Si todavía estás presente, en algún lugar, me gustaría conocerte. 

PD: A lo mejor, puedas ayudarme con la hora de mi nacimiento,.ya que en mi libreta, no figura por ninguna parte.

Atte: Alberto Fabián Luisi


martes, 10 de febrero de 2026

Cómo la Parca

Me siento como la Parca... 
Todo lo que toco, muere.
Cómo un simple espectador, sin poder participar en la vida de nadie. Porque cuando se abre la puerta, es el final de la historia.
Anhelado ser acariciado y amado, aún sabiendo que nadie me podrá corresponder jamás.
Me siento muerto, pero rebozado en vida. Con tantos sentimientos para regalar, aunque nadie los pueda aceptar...
Con tanto tiempo para compartir, pero la soledad es mi única compañía, por el resto de la eternidad.
Ojalá pudiera ponerle fin a este martirio, con el filo de mi guadaña, con tal de volver a respirar.
Deseo ese último aliento fugaz, que por un instante, al menos, me haga recordar, lo que significa sentirse vivo... Aunque sea por una última vez... Aunque sea al final.