Nunca les alcanzó saber que yo no tenía más para dar.
Avisé hace bastante tiempo que ya me costaba continuar.
Y al final... Nadie entendió el motivo.
Al final tenía razón... Era un incomprendido.
No es mañana cuando deberías estar haciéndolo. ¡Apresúrate antes de que raye el alba! Después será el momento en que, todo ser humano, deberá sentirse realizado por completo.
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