Por amor a lo que fuí y por respeto por quién fuí. Aunque me duela. No voy a volver a permitir que hagan de mí lo que quieran. Quien me conozca sabe dónde vivo. Sé perfectamente que si me equivoco, yo mismo soy el primero en dejar el orgullo de lado (aunque no sea mi culpa) para buscar una solución. Ya lo hice una vez. Está vez no entiendo el porque. Pero se que no me corresponde a mí moverme. Sólo observare que tanto querían a este perro viejo. Y aunque se haya puesto cascarrabias con el tiempo, siempre fue fiel, leal y buen compañero.
Y si deciden abandonarme... Me haré a la idea. Y aunque duela, algún día volveré a andar, siempre recordando con buena memoria. Veré aquellos momentos felices donde me querían... Los recordaré con añoranza y nostalgia.
Porque al final, no fui yo quien se fué... Sólo acepté la decisión de la libertad que me dieron, al alejarme de sus vidas.
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