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miércoles, 21 de abril de 2021

Verso XXXVII

Siendo casi yo mismo en su totalidad, en modo automático, casi tan monótono como respirar.
Imparcial, con escasos grises mentales, poca paciencia, y sin espacio para una mancha más.
Casi vacío, como la última botella de cerveza que prometí no bebér anoche, y que no pude terminar.
Pero necesito matar las penas que me queman por dentro. Y ya perdí la fé, como para creerme esa mentira de que lo voy a lograr.
Tratando de operar sobre mis fallas cerebrales, que inhabilitan los demás sistemas que me hacen falta...
Para volver a continuar....
Matando el tiempo, viéndolo escapar. Como el humo del cigarrillo que exhalo con cada bocanada.
Siendo consciente, de que si no me mata este vicio, cuando menos me lo espere, seré yo quien se auto-boicoteará.

jueves, 15 de abril de 2021

Verso XXXVI (Vuelvo a vos)

Un café caliente y un cigarrillo a medio terminar. Y sentado en esa mesa vacía, suena la canción nostálgica con la que trato de llenar mi soledad.
Luego te veo despertar... y al pasar junto a mí, todo despeinado y amargado, se que tendré que superar una vez más la tempestad.
El reloj corre, para acompañarnos en nuestra monótona realidad, y mientras tu tristeza opaca mi mal humor, pienso en las veces en que te elegí por sobre todos los demás.
Y un día más volvemos a pelear...
Vos me insultás, y yo empiezo a gritar. 
¡Cansado, ya no te respondo, y con un portazo te vas!
Pero soy masoquista por quererte así, con tanta fuerza, que me muero si ya no estás.
Es mi mayor temor el perderte, y el no poder volver abrazarte una vez más.
Sé que soy un loco de mierda, por amarte de la peor manera, con la que nunca te debieron amar.
Sé que te moris por besarme cuando me vez llegar.
Que querés abrazarme por la espalda, y decirme al oído que te perdone, cuando yo soy quién más debería aflojar.
Pero no sabemos hablar...
No sabemos tocarnos, aunque nos entendemos a la perfección.
Y no hay con que darle, si somos tal para cual.
Dos desdichados que se siguen conociendo, aún cuando ya vivimos todo lo que pudimos compartir, brindando hasta lo que no tuvimos para dar.
Te miento si te digo que no me duele haberme portado mal, que no me arrepiento por haberte causado tanto mal.
¡Y al finalizar el día sé que estás ahí esperándome llegar!
No voy a decir que no me amas... No lo puedo negar.
No puedes decir que no te amo, si vuelvo a vos al final.

martes, 6 de abril de 2021

Verso XXXVI

Solo quedarán tus huesos llenos de polvo, si sigues esperando a que algo me termine de hundir. 
Ya toque fondo varias veces, y aprendí a coexistir con la desgracia, como para darte el gusto de verme sufrir. 
Seré miserable pero agusto con mi propia desdicha.
Pero no lo tengo todo, y como tampoco sé lo que quiero o lo que me falta, me dan igual las ambiciones.
Tampoco se hacía donde me dirijo ni por dónde comenzar, así que no me engaño con falsas ilusiones.

miércoles, 24 de marzo de 2021

La deuda

A todos nos llega la cuenta, que tarde o temprano tendremos que pagar... Pero vos ya estás en la quiebra desde hace tiempo... Endeudado conmigo
¡Y vas a perderlo todo, porque con nada me lo vas a poder compensar! 

martes, 23 de marzo de 2021

Verso XXXV (Nuestro final)

Tocaremos nuestras manos llenas de arrugas, y veremos nuestras caras cansadas al final. 
Dos almas gélidas, perdidas en el tiempo, en la historia que nunca se escribió. 
¡Dos náufragos a la deriva, en la
aventura que jamás se vivió!
Pero antes de que los últimos granos de arena caigan y toquen fondo...
Bailaremos nuestro último valts antes de volvernos polvo, haciendo eterno nuestro final.

domingo, 14 de marzo de 2021

Verso XXXIV (Escapar)

Hace tiempo que vengo volando con mi mente, imaginando cruzar fronteras que creí imposible superar. Hace tiempo que me encuentro atascado en este miserable pantano, a punto de hundirme para siempre, en mi propia infelicidad.
Estoy queriendo escaparme de la realidad con una inmensa mentira que me construí, tratando de hallar la salida a mi desdicha, que no quiero afrontar ni aceptar.

domingo, 14 de febrero de 2021

En las fauces del lobo

No me veas así... Con esa mirada llena de incertidumbres... Con esa carita nostálgica y en pena, que estremece todo mi cuerpo. 
Erizas toda mi piel, cuando eres tú quien, me debería estar tieniendo miedo.
¡Tu inocencia te delata, tu quietud me espanta!
Se que quieres amarme, y deseas que te cuide como nadie lo ha echo.
A pasos de mí, te mantienes... Pero distante, a raya, para no arriesgar del todo tu pellejo.
Tienes miedo, y lo entiendo... lo persivo a kilómetros...Te siento.
Si tanto te preocupa ¿Por qué no sales huyendo?
Cuando estés entre mis brazos, ya no podrás escapar. ¡Desde ya te lo estoy adviertiendo!
No es que quiera verte sufrir. Porque, realmente te deseo. Pero quiero que seas solamente mío. Y si no es así, me volveré tu infierno.
Te estoy dando a elegir, cosa que conmigo, antes no habían echo. 
Si te enamoras, no quiero que me digas traidor. 
Te querré incondicionalmente, pero podrías perder tu libertad, por condenarte a una vida junto a mí.
¡Sal corriendo... Aún estás a tiempo!
¡O tu amor estará en las fauces del lobo!

jueves, 11 de febrero de 2021

Verso XXXIII

Eres un ángel precioso, un serafín destinado a la grandeza... A volar bien lejos.
Y yo que soy tan bestia, una fiera descontrolada... Con intenciones de devorarme todos tus sueños.
¿Pero qué maldición hasn puesto en nosotros?
¡Estás a punto de comer todos los pecados capitales, y yo por ser desterrado del infierno!

viernes, 5 de febrero de 2021

De madera

Corazón de madera, endurecido como roble, resistente como el alamo y firme como el ombú,
que echó raíces hace tiempo para no tumbarse jamás.
Seré viejo por apariencia, con cáscaras quebradizas que, demuestran las estaciones superadas. Pero sabio por la experiencia acumulada, tempestades tras tempestades.
Aunque me caiga un rayo no moriré, y por más herido que esté, una parte de mi volverá a revegetar. Lo sé... Algún día volveré a florecer.

jueves, 4 de febrero de 2021

De cristal

Fui arena tanto tiempo... libre e infinito, tanto como las estrellas y como el mar. 
¡Porque nadie ni nada podía contenerme, me sentía inalcanzable, imparable!
Y un día conocí a mi estrella, la que ilunminó mi esencia imperceptible, invisible a los ojos del mundo entero. Harto de ser pisoteado y de estar bajo los pies de otros, solo para conservar las huellas que dejaron marcadas en mí cuerpo... Para que desaparezcan con el tiempo, las mías... 
Pero esa estrella, un día me dió color, y me devolvió la vida. Tan radiante como ningún otro astro, y yo tan perdido como moribundos en el desierto, muerindome de amor, como si fuera de sed.
¡Era mi Dios, lo era todo para mí!
Pero un día su amor por mi se apagó, y ella se fue muriendo, y yo me fui enfriando, perdiendo color otra vez. 
Quise reclamarle que no me abandonara, que sin ella me quedaría vagando para siempre, hasta quedarme atado al olvido. Pero ella enfureció, y en un ataque de locura, como supernova explotó. Liberó tanta energía canalizada en enojo, que sin quererlo me cristalizó. No entendía el inmenso amor que le tenía, y yo no supe cómo entender su decisión. Pero así es el amor, un día somos arena y otros días simple cristal. Un día permanecemos resistiendo la vida misma, y de tantas caídas, puede que una te quiebre en mil pedazos. 
Pero el polvo vuelve al polvo. Y al final, me hice cenizas, que el viento esparció.

martes, 5 de enero de 2021

Ya no soy tu salvavidas

Sé que te lastimé muchas veces, y cuando menos te lo merecías.
¿Pero como te atreves a decirme que toda nuestra relación fue una mentira?
¡Si supieras que yo por tí siempre daría la vida!
No me importaría, porque tú también siempre fuiste mi propia familia.
Y no es que siga los pasos de un desesperanzado suicida.
Si no, que no quiero permanecer con vida, sabiendo que perdí a quien jamás me abandonaría.
Ambos nos herimos, ambos nos amamos, y en medio de la tormenta, nos mantuvimos a flote. Siendo el uno para el otro, dando lo mejor que cada cual tenía. Y siempre haciendo todo lo que se podía.
Pero no digas que no te siento, que no me dueles... Ya me basta con sufrir con mi propias culpas, con mis ideas retorcidas que me llevan a la locura.
El tiempo pasa, y hay cosas que ya no se arreglan, ni con un perdón ni con empezar de cero, cuando la confianza se destruye.
Lo sé porque ambos perdimos. Y más yo, que no supe entenderlo la primera vez. Simplemente, permanecí lleno de hipocresía. Y cuando me quite las vendas de los ojos, ya era demaciado tarde; porque ya no te tenía, aún estando bajo mis brazos, estaba ciego por mis propias mentiras.
¡Y lo que más me dañó es saber que yo ya no era tu salvavidas!

martes, 29 de diciembre de 2020

Pensa en vos

Tus caricias son muy necesarias ciertamente, pero como competir contra las heridas, encarnadas en mente y en alma, que no me permiten amar.
¡No es que no me quiera curar! Son tantos los recuerdos que tengo tatuados en la memoria, que ya me es imposible olvidar. 
¡Perdóname amor mío!
Estoy tan envenenado por dentro, que esté daño se extendió demaciado, y no me quiero perdonar.
¡Ya te tengo que soltar, porque es cuestión de tiempo para que la tierra me trague, y tu debes de volar! 
No te mueras conmigo... ¡Te pido que seas libre!
¡Ya no puedo cargar con más!
Por esta vez pensa en vos y sal corriendo sin mirar hacía atrás.