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lunes, 21 de enero de 2019

La fiera

¡Como no quieren que me enrosque, si cada vez que me desforestan, me quedo más sin bosques!
¡Como no quieres que reaccione, si el pesticida de tu boca, me va matando cada brote!
Soy una bomba de tiempo, y mi paciencia se está volviendo completamente borde.
Es tu culpa que el vaso se desborde, y estaré a tu alcance cuando la ira detone.
Tus jualas me costaron las alas, pero tus rocas afiliaron mis garras.
Y ahora que estás en las fauces de la loba, tienes miedo que alimente a la fiera.

En tiempos oscuros

En tiempos oscuros... no nos olvidemos de ser los portadores de la iluminación. Alguna vez estuvimos perdidos... y alguna vez alguien nos encontró.
Estuvimos hundidos, creyendo que todo se había acabado. Pero hoy seguimos de pie, permaneciendo firmes. Y no olvidamos, de todo aquello que nos ha marcado.
En tiempos oscuros... No nos olvidemos de compartir aquella flama, para iluminar el camino de los que ya no creen en nada.
Es el mejor momento, de ser el ejemplo de aquella antigua revelación.
La oportunidad de ofrecer la salvación, que un día alguien nos ofreció.

domingo, 20 de enero de 2019

El artesano de la palabra

Soy el artesano de la palabra. El arquitecto de mis versos.
Soy la llamarada de mi lápiz, que arde al no tener frenos.
Yo coloco como loco, las estrofas que compongo. Y provoco un estruendo, cuando impacto sobre un cuaderno.
Mi intelecto no es ingenuo, si de espacio me quedo corto... me expando por el tiempo... ¡Me fortalezco por el cosmos! 
Te destrozo la cabeza, como al papel al que perforo. Te sacudo las ideas, como el "golpe de meteoro".
No me ofendo si no entiendes lo que te ofrezco en mis textos ¡Me conformo con que reconozcas, que al menos lo intento!
Y mi pretexto es ser honesto, en el discurso que te verso. Ya que la pasión no tiene precio cuando dan frutos tus esfuerzos.

sábado, 19 de enero de 2019

Palabras

Me han dicho que a las palabras se las lleva el viento. Pero hay veces que pesan más que el plomo, haciendo que perduren en el tiempo.
Hay palabras tan dulces, que recuerdan tus días más felices... Hay otras tan letales, que hacen que jamás olvides tus  cicatrices.
¡La palabra es sagrada, y en un instante te maldice!
La palabra es un arma de doble filo... ¡Te condena o te bendice!
Puedes culpar o perdonar... Puedes amar u odiar... Puedes salvar o matar... Puedes mentir o decir la verdad.
Porque ella es neutra, y tú le das significado. Porque ella es la mensajera que va dirigida a su destinatario.
Es la portadora del conocimiento que escondes. Es la guía del sentimiento que tienes. Tu eliges si usarla como daga, o como caricias que marquen para siempre.

viernes, 18 de enero de 2019

Verso XVIII

-¿Hola cómo estás?, ¡Eres hermoso!
Dijo una persona que se enamoró del ángel Lucifer.
Y contemplando su belleza, acarició al demonio, que yacía escondido debajo de su piel.

El beso de Judas

¡Y yo que confíe ciegamente en tí, y daba la vida sin ninguna duda!
¡Y tú qué fuiste tan ruin... Me pagaste por última vez con el beso de Judas!

miércoles, 16 de enero de 2019

Porque fuimos

¡Porque fuimos esclavos toda la vida!, ¡Esclavos de la injusticia o esclavos de la deshumanidad!
¡Porque fuimos indiferentes ante el sufrimiento ajeno, y nos olvidamos de lo que significaba sufrir en soledad!
¡Porque fuimos incomprendidos en un mundo tan grande, que nunca pudo comprender a los demás!
¡Porque fuimos miseria y miserables a la hora de actuar!
¡Malditos que maldijeron y malditos maldecidos, con falta de voluntad!
¡Porque fuimos despiadados y no supimos tener piedad!, ¡Y nos olvidamos de que alguna vez fueron compasivos, ante lo más difícil de perdonar!
¡Porque fuimos todo lo malo, y fuimos engendrados por el mal!
Porque fuimos amamantados con la maldad!
¡Porque fuimos todo lo que no teníamos que ser!
¡Porque fuimos y nos olvidamos de ser!
Porque fuimos...

lunes, 14 de enero de 2019

Monstruos

Hay días en que no encuentras el sentido.
Lo analizas todo... Y piensas.
"Todo me sale mal"... Gritas.
¿Quién puede culparme?... Te preguntas.
Y le das vuelta a la rosca, hasta que se falsea.
Me creé enemigos que no existían, al decir que no podía superarme. Idealicé a los monstruos que me espantaron, y me persiguieron todo este tiempo. Y me volví una víctima de mí mismo.
Me convertí en un incomprendido, tratando de comprenderse así mismo.
¿Cuál hay si mi ego se arrastraba por el suelo? ¡Da igual tenerlo por las nubes! Cuándo el alma está desnuda, las mentiras se disipan, y el complejo sale a la luz.
La inferioridad es la misma, revestida de corazas o vestidas con harapos.
Alguna vez fui narciso y me comí al mundo entero. Al menos, en ese entonces, nada me detenía. Y cuando creí ser modesto, en realidad era mártir. Creyéndome merecedor de mucho por tanto sacrificio.
Nunca mantuve el equilibrio emocional. ¡La balanza de mi autoestima siempre fue bipolar!
Y si niego todo esto, me miento a mi mismo... Y si digo que no puedo, le doy permiso al autoboicot.
Si me siento imparable, el delirio de grandeza, me devorará. Pero sí creo que no valgo la pena, la depresión me abrazará.
Nunca fui bueno para encontrar el camino de la verdad. Pero al menos, intento mantener el sosiego y la autorreflexión.
Tengo que reconocer la dialéctica que existe, entre creerme la víctima, que vuelve victimario a los demás. Tengo que aceptar las cosas como son. Qué no siempre tengo la razón. ¡Que si quiero ayudar a otros, no puedo seguir con el complejo de Dios!
Sin amor propio, no hay amor hacia nada más. Pero si exagero las cosas, el extremismo me puede derrotar.
Si no hay modestia, la humildad desaparecerá.
Hay que aceptar las cosas por sobre todo. Sin aceptación no hay vida. Sólo hay muchas culpas y culpables... dedos que señalan a distintas direcciones, que a tí te esquivarán. Y si no reconoces tus errores, tus problemas, tus culpas, tus decisiones... Cualquiera de todos los monstruos, que me venían persiguiendo... te alcanzarán. 

Verso XVII

Lo que más recuerdo en la vida, es el momento en que me dejaste en el olvido.
Mientras tú avanzaste... Yo me quedé detenido.
Y cuando más te acercaste al éxito, yo más me encontraba anclado al fracaso.
Esperé a que me llegue mi tiempo. Pero el tren nunca pasó. A tu andén, llegó cuando más lo esperabas... ¡A mí se me descarriló!

viernes, 11 de enero de 2019

Verso XVI

¡¿En qué piensas cuándo te quedas perdido en la nada?!, ¡¿Cuándo sales disparado por la inercia de tu mirada?!
Dejas tu cuerpo en reposo, como si de una proyección astral se tratara.
Y te siento tan lejos, como si ya no estuvieras aquí, y nada te importara. Como si te hubieras ido en un tren fantástico, y de la realidad te alejaras.
Eres un vegetal, que en milésimas de segundos, se desvanece por una eternidad.
Pareciera que no quisieras estar conmigo.
Pareciera que dónde quieras que estés, no te sientes en soledad.

miércoles, 9 de enero de 2019

Poesía III

No mires hacia atrás. El dolor tiene que quedarse donde te encontró, en este recorrido hacia lo desconocido. Pero tus cicatrices te harán compañía,  recordándote aquellas antiguas heridas. Sabrás entonces, que un día lo malo se irá, y volverás a caminar.
Nadie te volverá a lastimar. Eres dueño de tus recompensas.
Eres libre de elegir que le suma o que le resta a tu vida. ¡Y si no sabes que hacer, huye!, ¡Sal corriendo tan rápido como puedas! Qué las dudas no te estanquen en el pantano, que tratará de hundir tus sueños. Mantén la línea recta. Ya sabes cómo levantarte si tropiezas. Tienes las herramientas necesarias en tus manos.
Y tienes una voluntad forjada, en las entrañas de la miseria. Tuviste que sufrir, pero nadie penetrará en esas corazas, revestidas de sacrificio.
Qué tu visión no se aparte del éxito. Y que tú razón no confunda los fracasos con el final de todo. Qué tu entendimiento comprenda, que aunque pierdas las batallas, la conquista está, en librarte de la guerra. Y al final de todo, si verás hacia atrás. Para ver de dónde provienen las raíces de los frutos, que cosechaste con arduo trabajo. Pese a los terribles inviernos, las sequías más despiadadas y las tormentas que intentaron ahogarlo todo.

Reconocer

No pretendo que se sienten a mi lado, para que me compadezcan. Tampoco les pido que entiendan mi desilusión. Ustedes entienden que estos son tiempos oscuros.
Saben de las cárceles en las que nos metemos, y de lo difícil que es conseguir la liberación.
Yo los comprenderé cuando se sientan así. Y si me ven a los ojos, y no les salen palabras que decir. ¡No se preocupen! Nos estaremos entendiendo, en medio del silencio, que alimenta a la razón.
Mientras mato las ganas, de alimentar al cáncer de mi mente, que se extiende por mi imaginación.
Voy a fumar ese último cigarrillo, qué suerte nunca me trajo, pero... En un momento así, deseo que todo se de vuelta, cuando lo invierta al fumarlo.
¿A quién voy a mentir? ¡Si mi vida aún yace dada vuelta! Todavía los problemas no se alejan, y la locura, a cada minuto, más se acerca. 
¡Pero tranquilos, que no soy suicida! 
¡Lo autodestructivo, es no hacerme cargo, y reconocer que tengo problemas!