Algunas veces solo quiero desaparecer, y
sentir como se me escapa el último suspiro, mientras se desvanece todo mi ser.
Algunas veces quiero detener el tiempo, para darle paso al silencio eterno, que me hará compañía, junto a la soledad cruel.
Y cuando llegue el momento de morir, las palabras no alcanzarán para expresar todo lo que siento. Y será mi mirada, la que hable demás.
Quisiera destrozar mi garganta, gritando sin impunidad. Romper los límites de mis nervios, y dejarme extallar.
Quisiera creer que pronto todo va a estar mejor, que ya no volveré a llorar.
Pero en este mismo instante, necesito ahogarme con mi llanto, para embriagarme con la maldita realidad.
Y al abrir mis ojos marchitos, volver a intentarlo una vez más. Castigarme en vida, hasta que ya no quede nada más.
No es mañana cuando deberías estar haciéndolo. ¡Apresúrate antes de que raye el alba! Después será el momento en que, todo ser humano, deberá sentirse realizado por completo.
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martes, 7 de agosto de 2018
Algunas veces
Los invito a formar parte, de un pequeño trozo de mí.
Tal vez se vean reflejados, al tratar de conocerme a través de las palabras. Tal vez hable más de ti que de mí. Sean ustedes mismos los que interpreten, a su manera, lo que aquí les dejo plasmado.
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