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lunes, 7 de enero de 2019

Inferioridad

La necesidad que tenés, de que otros sepan que estás vivo, es más grande que tú razón de ser.
¡Pedís a gritos ser el centro de atención!
Te sentís solo... Entonces, intentás que el mundo vea lo que no sos.
Te creés menos, y odiás a todos los que hacen lo mismo que vos.
Tu ego está tan inflado, que te hacés grande, al menospreciar a otros, porque te da bronca el éxito ajeno... Porque te irrita la felicidad que no tenés... Porque te fastidia la idea de que otros puedan tener lo que no conseguiste en todo este tiempo.
Y en vez de vivir tu vida, te dedicás a cosificar. En vez de actuar, sólo te interesa hablar de más. En vez de esforzarte, sólo te quejás. Porque sí, porque podés. Porque te conviene. Porque te convencés de tus pensamientos...
Y nunca aceptarás ese complejo de inferioridad.

sábado, 5 de enero de 2019

Verso XV

Cuando despiertes, recuerda que yo te hacía bien. Qué un día, te alejaste sin decirme, y me dejaste donde te encontré. Me quedé pensando... En qué no me arrepiento de lo que viví contigo. Ahora sí, puedes ir dejandome en el olvido. Mañana, yo marcharé.

Mecanismo de defensa

Si tengo que ser sincero, no quiero tener que prometer nada. Todo es incierto, la vida es un enigma y yo soy un misterio.
Quisiera creer que tienes razón, pero aún no me conozco del todo, como para que digas saber quién soy.
¡Lo dudo con certeza y lo digo con razón!
No sé si es que no tengo palabra, si cumpliré con los dichos para llegar a los hechos, o si me retractaré en la siguiente ocasión.
Todo cambia de lugar, todo cambia a su debido tiempo. Equivocarme, me suele salir fácil, como defraudarte, como tener que empezar de nuevo.
No me tengo fe. Y no es porque no pueda o no sirva para eso. ¡Es que no quiero!
¡Me falta esmero, pasión y algo de "huevos"!
A veces todo me da igual y nada me importa. A veces me siento solo y mi existencia no se nota. A veces no les importo, y otras, no me importas. Y todo puede cambiar, y que de la nada, seas mi meta, mi fracaso o una simple apuesta.
Soy un laberinto de posibilidades, y en este, no sé qué me puede tocar. Odio los caminos que se acortan, no lograr encontrar la puerta al final.
Odio volver a dar pasos hacia atrás, haber matado al tiempo, y tener miedo cuando algo me resulta familiar.
Me persigo y soy nervioso, me lamento y me enfurezco. Quiero gritar pero permanezco callado, quiero volar, pero me encuentro atascado.
¡Y así de estúpido me siento!, ¡Y no me quejo, porque me lo merezco!
No me defiendo porque no me comprendo.
Lo que más quiero, suele encontrarse muy lejos, y yo aquí, buscando por cualquier lado o quedándome bien quieto.
Entonces... ¿Qué puedes hablar de mí, si soy impredecible, cambiante y extraño?
¿Qué puedes saber de las incógnitas que me queman la cabeza, y de los problemas que me invaden a diario?
Desconozco mi razón de ser y existir.
Y sólo me quedan mis locuras y mis mañas, mis mentiras que me cuento, para convencerme e irme a dormir contento.
Mis amarguras más profundas, mis heridas más ocultas, mis temores más gélidos y un cúmulo de intentos que terminan en tropiezos.
¡Nunca dije que fuera perfecto!
¡Es el pabellón que me tocó en este manicomio de tercos!
Y me adentro en las cárceles de mi cabeza, Las que me invento, para sentirme libre, con mis propias cadenas, en este mundo esquizofrénico.
Y en esa habitación oscura, una vela que ilumina y que me guía, me mantiene cuerdo. Puedo observar por la venta, como hablas con tu mirada, como intentas colocar en mí, la bandera de tu ego.
Porque te crees superior, y carente de nada. Qué todo lo tienes y que todo lo sabes, porque no tienes fallas.
Y desde aquí veo los hilos que te atan a tu convicción, y como una marioneta que es manipulada, me quieres manipular por tus impulsos narcisistas, tu propia maldición.

miércoles, 2 de enero de 2019

Inocencia

Me hiciste soñar de una manera hermosa. Me hiciste creer en lo imposible, me hiciste creyente de las más grandes cosas, y a su vez, investigador de las pequeñas cosas, para luego ponerlas en duda. Me hiciste temerle a lo desconocido, y a encontrar refugio y protección en cosas sencillas, para enfrentarme a mis miedos.
Y me enseñaste a amar sin precio, y a valorar hasta la más insignificante vida.
Y me pongo a pensar... Pienso en la magia que traías contigo, en la bondad con la que me coronabas, y en las alas que me diste para volar. Me olvidé de la gloria en la que estaba, cuando te tenía conmigo.
Pero te perdí... Te perdí innumerables de veces. Y otras veces hacían que te pierda, haciéndome creer que me hacías quedar cómo un tonto. Y no te tuve piedad, y te hice a un lado.
¿Porqué no te di otra oportunidad?
¿Porqué te juzgue si tú nunca me enseñaste a pagar con mal?
Y a veces voy caminando, pensando que muchas cosas ya no tienen sentido, que todo es monótono, y hasta aburrido.
Ya no me cuestiono nada. Todo es absurdo, y si algo no tiene sentido, ya no trato de encontrarlo.  A veces parezco estar seco, desnutrido de tu esperanza.
Me siento, duro como roca por fuera, vacío por dentro, terco y cascarrabias, y con falta de voluntad para animarme a buscarte.
Y pensar que la soledad no era lo mismo cuando estaba contigo. Estaba solo pero bajo tu compañía... Porque en medio del silencio, mis manos proyectaban sombras contra la pared, y eso me parecía de lo más entretenido. Porqué jugar a las escondidas y a la mancha, era la felicidad. Patear una pelota y armar una choza con recursos que debía de encontrar.
Contigo, el compañerismo era maravilloso, y el trabajo en equipo se ponía en marcha sin etiquetas ni estigmas. Porque no había nada más innovador que encontrarle la magia a las cosas. Saber porque la luna me perseguía,  porque la luz de la heladera se apagaba y saber porque aparecían monedas debajo de la almohada a cambio de dientes.
¡Horas despierto esperando a descubrir!
Era detective, investigador y explorador.
La vergüenza no existía, la timidez no hacía falta, y el valor para animarme a preguntar o a responder siempre prevalecía.
Pero te perdí... O muchas veces me dejé llevar por otros. Porque tenerte conmigo era objeto de burla. Y por crecer y encajar en otro lugar, te fui dejando de lado. Me olvidé de todo lo que me diste y de todo lo que me enseñaste. Y pensar que en mí no había nada de maldad, nada de egoísmo, nada de desprecio... Todo era amor, esperanza y diversión... No estaba solo. Ahora entiendo que no te tenía, si no que tú me traías contigo de la mano en todo este tiempo. Y yo te solté para ir por mi cuenta, cuendo creí que debía hacerlo. Tal vez me dediqué a entender las cosas de otra manera, siguiéndo mis propios instintos. A buscar mis verdades. Pero me arrepiento mil veces de haberte dejado ir, mi querida inocencia.

sábado, 20 de octubre de 2018

Verso XIV

Ni Ángel ni Demonio. No existe una parte sin la otra. Tal vez fui una cosa, y después la otra. Tal vez siempre fuí las dos juntas. Tal vez nunca fui nada, o siempre fueron lo misma cosa.

jueves, 11 de octubre de 2018

Poesia II

Mírame, mírame por última vez.
En tu mirada se encuentra mi inspiración.
Y muero, por qué me devores con tus luceros. ¡Me arrodilló ante tu resplandor!

Tal vez, entre nosotros, quepa un planeta entero, y que la distancia sea nuestro mayor problema.
Pero nuestras almas siempre fueron aventureras, y nuestros corazones, se amaron entre fronteras.

Porque tu amor me conquistó a la legua.
Porque tú amor, clavó en mí, su bandera.
Me amaste como nunca nadie lo hizo,
Que hiciste que palpara, la felicidad verdadera.

Y soñé con caminar contigo, cruzando desiertos, mares y praderas.
Caminamos tan lejos, dejando huellas por donde quiera.
Caminamos por nuestros labios, caminamos por nuestros cuerpos, ardiendo como si fuéramos fieras. Destrozando nuestras camas en nuestra fogosa odisea.

Y pensar que la soledad, fue mi eterna compañera, y la dueña de mis tristezas.
Y pensar que la soledad, te enloqueció, negándote mi total existencia.
Fuimos prisioneros de sus brazos,
cuando permanecíamos atrapados, en las paredes de nuestros cuartos.

Pero te pensé cuando te soñé, y te soñé cuando te miré por primera vez.
Me soñaste cuando me miraste, y me pensaste sin querer.
Y pensamos, y pensamos...
Pensamos en atrevernos a más.
Fuimos grandes pensadores, que trascendieron, aún más allá.

Y fuiste mi musa, la melodía más hermosa, de la canción que endulzó a mi corazón.
Y me cantabas con pasión, al sincronizar las notas musicales de tu alma, con la sinfonía de tu voz.

Hasta que por fin nos vimos, rompiendo con los límites de nuestra imaginación.
Nos abrazamos como astros lejanos, que colisionaban con desesperación.
Nos tocamos como si no tuviesemos manos, nos despedazamos hasta quedar sin brazos.

Y fué tan fuerte nuestra unión, que aquel planeta que nos separaba, que aquella soledad que nos negaba, desaparecieron de nuestras vidas, para permitir que nos amáramos.
Como pensábamos, como soñábamos.
Como nos susurraba aquella canción.
Para tocarnos sin filtros, para amarnos sin condición.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Obras sangrientas

Te conocí en una vida pasada, y no sabías, que llegaría a tu corazón.
¡Oh sí, a tu tierno y rojo corazón!
Sé que cruzamos miradas, y que mi hechizo funcionó.
Te dejaste llevar por tus instintos, y te has rendido a mis pies sin vacilación.
No pudiste detener toda esta locura,
Y yo no pude evitar escuchar el susurro de aquella voz.
No me quedó más remedio, que la de acariciar tu piel, mientras asomaba el hermoso filo de mi hoz.
Sé que te asustaste cuando te sonreí,
Sé que gocé cuando te martiricé por primera vez.
Fuiste mía, y está sensación extraña, me carcome la piel.
Mis demonios me lo gritan, mis instintos me torturan. Saben que también, te portarás muy bien.
Eres el Déjà vu, de mis locos sueños, y siento que está noche nos divertiremos como aquella vez.
No dudes de mis intenciones. Deja que le de comienzo a tu sufrimiento.
Este final ya fué escrito, y la historia se volverá a repetir. ¡Así que, comencemos!
Nuestras almas están destinadas a estar juntas. ¡Creeme, no soy de mentir!
No te acordarás de mí, hasta que a este juego sádico, no le ponga fin.
Y cuando te atraviese con mi daga, gritarás para mí.
Hazme caso, eres mi Déjà vu. Y lo que ahora está por culminar, pronto volverá a ocurrir. Cuando nos volvamos a ver. Cuando de nuevo, te toque morir.
Y cuando se cierre el telón, firmaré con mi nombre, mi gran obra maestra.
Y Me llevaré tu corazón, que guardaré en mi colección de obras sangrientas.

martes, 9 de octubre de 2018

Verso X

Algún día te sacarán la careta, y la verdad saldrá a la luz. Tus demonios serán visibles, y tu jugada se acabará.
Las mentiras que usaste como telarañas, se enredarán con tu hipocresía. Y serás prisionero de tus propias falsedades, y serás esclavo, de ver como te odien, aquellos que cayeron en tu desohensitad.

lunes, 8 de octubre de 2018

Verso XI

Pregúntame de la vida, y te hablé sobre la  muerte.
Porque morir en el intento, es vivir sabiamente.
Arriesgando todo, sin vacilar a perderse.
Porque vivir es un acto de valientes, que no temen afrontan a la muerte.
Pero puedes estar vivo y morir lentamente, o puedes darle sentido a la vida, y renacer como una flor, delicadamente.
Y cuando estás a un paso de morir, sólo ahí, sabes vivir intensamente.
A no ser que vivas sin amarte, sin quererte. A no ser que estés condenado a estar muerto en vida para siempre.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Revolución

Somos piezas de rompecabezas diferentes, tratando de encajar en un puzzle incompleto, al que no pertenecemos.
Salimos corriendo, huyendo de la mediocridad, y sin miedo a mirar atrás.
Buscamos un escenario vacío, y encontramos como llenarlo, al romper los límites de nuestra posibilidad.
Nos atrevimos a mandar las normas al demonio, para abolir con lo establecido.
Somos la rebelión, en épocas de perdición, veces colosales, que gritan a los cuatro vientos: ¡Revolución!
Rompimos moldes para encontrarnos, y
Nos quitamos las ataduras tradicionales, que yacen invisibles a los ojos humanos.
Haremos que las cosas funcionen,
Y alcanzaremos la gloria, sin importar el coste.
No nos importa ser la falla del sistema, porque estamos dispuestos a fallar. Estamos dispuestos a enloquecer y a perderlo todo, con tal de que podamos ser como somos. Ser, sin tener que ocultarnos jamás.
Somos errores errantes, que disfrutan del camino equivocado. El que todos dicen que queda por el otro lado. Pero el que elegimos de todos modos, para no desperdiciar nuestras vidas en una monótona realidad.
Preferimos crear nuestro nuevo mundo, en donde lo imposible, no está impuesto por alguien más. Una realidad que no se puede trastornar, para beneficios egoístas, con el fin de esclavizar a los demás.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Poesía IV

Me he obligado a mi mismo, a lanzarme desde mi angustia, para caer en picada, hacia los lugares más oscuros de mi memoria. Pero traigo puesto paracaídas en mis momentos despiadados, y no puedo evitar perderme, en los jardines de mis hermosos instantes.
La presión me ahoga, pero siempre salgo a flote de sus inútiles intenciones.
Arañando mis neuronas, tratan de despertarme. Pero nadie detiene a un caballo libre, que galopa por su libertad.
Aunque me golpeen como fieras, con sus argumentos triviales, y me querían convencer con orgullo. No hay nada, que me impida salir corriendo, en busca de mi propia verdad. 
Mi camino va trazado a mi semejanza. Y no podrán dirigir la brújula que yace encarnada a mi voluntad. Podrá faltarme su compañía, pero cuando esté solo, el aire no me va a faltar.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Tiempos virtuales

Con la cabeza en alto y mi orgullo en "modo avión", voy soñando despierto, mientras quito la "visibilidad" de mi vida, para quienes me dejaron sin consuelo.
Con un cigarrillo, voy a sasiar este momento autodestructivo, por si en una fantasía efímera, me pierdo. Porque de vos aún no me olvido. Porque nuestros corazones, yacen en "línea" en simultáneo.
Y con el corazón, expuesto sobre una mano, y el puñal en la otra, le doy "like" a la batalla para torturarlo.
Caen "recuerdos" fugaces, que se estampan contra mi insignificante realidad. Me dejan como un loco, "googleando" los tiempos que vivimos, en aquellas tardes de mates.
Siempre estuve enamorado de la "selfie" de tu sonrisa, del "me encanta, de tu voz.
Con los auriculares puestos, a todo volumen, recito los versos de tu boca.
Y te llevas a pasear a mí corazón, anhelando una vez más, besar tus labios con desesperación. Mientras que con el puñal, escribo en mi pecho, tu nombre entero.
"Hashtag" #¡Es el vicio con el que me mato! #¡Es por él que me muero!
Recordarte en mi "estado", que no te has ido. Y que para siempre te he guardado, en la galería de "mis favoritos".
Extraño saborear el éxtasis, de tus impulsos más primitivos. Extraño esas noches de lujuria y esas tardes de café.
Aniquilar un paquete de cigarrillos, antes de que los nervios me devoren a mí primero. Porque si estabas ahí, se sacudía mi mundo entero. Porque si estabas ahí, te "estalkeaba" con mi cuerpo. Y nos "recomendabamos" a besos.
Y al terminar cansados, por las "visitas" que le hacíamos a nuestro lecho.
Nos abrazabamos con romanticismo viejo, y nos mirábamos, como amantes nuevos. En esos tiempos virtuales, de hoy en día, dónde nunca sabes, quien te "recomendará" una buena dosis de amor verdadero.